La solución está en la mediación
178
wp-singular,post-template-default,single,single-post,postid-178,single-format-standard,wp-theme-bridge,bridge-core-3.3.3,qi-blocks-1.4.4,qodef-gutenberg--no-touch,qode-optimizer-1.0.4,qode-page-transition-enabled,ajax_fade,page_not_loaded,,transparent_content,qode-smooth-scroll-enabled,qode-theme-ver-30.8.6,qode-theme-bridge,disabled_footer_bottom,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-8.2,vc_responsive

La solución está en la mediación

La solución está en la mediación

Si hace unos meses nos dicen que la actividad económica, se iba a paralizar durante casi dos meses, y que íbamos a estar encerrados en nuestras casas, sin tener contacto con nuestros seres queridos, o nuestros compañeros de trabajo, hubiéramos contestado con un “buah¡¡¡¡ cuántas películas o series distópicas has visto…”.

Mediación solución

Pero la realidad supera muchas veces a la ficción, y nos hemos encontrado conque durante casi dos meses, los negocios se han visto obligados a cerrar y la actividad económica se ha paralizado, ya que como consecuencia de la declaración del Estado de alarma, muchas actividades no han podido abrir sus puertas, ya que no tenían la consideración de “esenciales”, hemos tenido que quedarnos si o si en nuestros domicilios, no podemos tener contacto con nuestras personas queridas, así como amigos, en definitiva, nuestras vidas se han visto totalmente paralizadas, como si se tratase de una foto fija.  

Y, precisamente, a partir de la aprobación de las diferentes fases de desescalada por el Gobierno, para poder ir retomando nuestras vidas, esa foto fija, se va a poner en movimiento, y vamos a tener que volver a nuestras actividades, en el momento en que las dejamos, y esto va a generar bastantes conflictos.

Mediación como solución

Cuando requirió el gobierno confinarnos en casa, en casi todas las empresas, negocios, comercios, etc, los trabajadores, ya se habían repartido las vacaciones establecidas por el Ministerio de Trabajo, la Comunidad Autónoma, e incluso la localidad. Pero ahora, ¿qué va a pasar con esa distribución?.

Obviamente la situación actual no es la misma que había cuando nos vimos obligados a parar o a reducir la actividad laboral, puesto que hemos visto como la mitad del mes de marzo se inutilizaba, el mes de abril desaparecía y el mes de mayo tiene visos de malograrse igualmente, por tanto, no es cuestión de ir pensando en las vacaciones de agosto.

Por otra parte, el descanso estival es un derecho constitucional, que tanto ha costado conseguir por los trabajadores, y principalmente lo aprovechamos para estar con nuestros hijos pequeños, pues no tienen colegio. Consecuentemente, en esta nueva situación, nos encontramos con que algunos compañeros querrán armonizar las vacaciones con la conciliación laboral y familiar.

En definitiva, comprobamos que, cuando hay muy distintos y diversos intereses, circunstancias personales y formas de entender la vida, las controversias en el entorno en que nos movemos están al orden del día.

Y, de cómo nos enfrentemos a los problemas que van a surgir, cuando nos volvamos a incorporar a nuestros puestos de trabajo, va a depender en gran medida, que la empresa, el negocio, el comercio etc, pueda volver a funcionar, como lo hacia antes del confinamiento, o se quede estancado en disputas o protestas, porque los ánimos están caldeados, como hemos dicho, por distintas circunstancias; la empresa por querer volver a funcionar para recuperar los beneficios, para poder afrontar todas las deudas que se han generado; y los trabajadores, para valer sus derechos laborales.

Pues bien, la MEDIACION es una buena forma de solucionar todas estas controversias a las que, tarde o temprano nos vamos a enfrentar.
​Y ¿por qué es una buena solución?

Pues muy sencillo, todos nosotros, conocemos como funciona nuestro lugar de trabajo, esto es, si vamos a turnos, si trabajamos mañana y tarde, en definitiva, como es la estructura de la empresa, comercio etc. Así mismo, somos conocedores de nuestras circunstancias personales y familiares, y podemos tener una idea de como podemos hacer valer nuestros derechos sin perjudicar al compañero o al empleador, y como yo, la persona que tengo a mi lado, lo sabe también.

Por lo tanto, en el proceso de Mediación, nos podemos sentar y podemos exponer nuestras circunstancias, en un ambiente de neutralidad, confidencialidad, de tranquilidad, para de esta forma, escuchándonos, poder llegar a un acuerdo que sea factible y beneficioso para todos, ya que, se habrán tenido en cuenta las circunstancias particulares de cada uno de los intervinientes, y de esta forma, el engranaje podrá funcionar correctamente.

Por eso démonos una oportunidad, confiemos en la MEDIACION.

Mari Carmen Juan Muñoz

Mª Carmen Juan

Abogada y Mediadora

No Comments

Post A Comment