26 Abr Solución de conflictos en tiempos de pandemia

Es paradójico que con la pandemia mundial de coronavirus la mediación se ha visualizado mucho mejor como una vía adecuada para solucionar los conflictos familiares, contractuales, sociales, educacionales, de vecindad, laborales, empresariales frente a la indiscutible crisis de la justicia en España.
No nos cabe ninguna duda que la situación actual genera una abundante carga de procesos judiciales entre los que se hallan todavía pendientes de resolver por no declararse prioritarios, los que se suspenden por covid pues no hay sustituciones, el incremento de demandas, denuncias y querellas, entre otros.
Y en España la ciudadanía, no olvidemos, siempre ha pensado que la resolución de sus conflictos es mejor reclamársela a los jueces los cuales dictan decisiones sobre quien tiene la razón y quien no, es decir, no hacen otra cosa más que aplicar la ley vigente, pero seguirán sin resolver el conflicto porque quien no ha salido vencedor descalificará la resolución dictada alegando que no se ha resuelto el problema como hubiera querido, echando toda la culpa al juez de turno.
Entonces, mi reflexión y la de muchos profesionales, es que la administración en general y de justicia, en particular, no está tan bien preparada como se creía, se debe mejorar, pero ¿cómo?.
Ya en el 2012 se quiso incorporar una nueva herramienta complementaria para el sistema de justicia que introduce la plena participación de la ciudadanía en su realización, entendiendo aquel concepto como un derecho propio de cada persona y así implantar la idea de que la ciudadanía necesita aprender a negociar y a consensuar para salir adelante. Desde entonces se han venido incorporando reformas de las leyes para introducir su funcionamiento, y se conoce tímidamente como Mediación. Sin embargo, está resultando muy lenta su incorporación y utilización, ya sea por la mentalidad arraigada de litigiosidad de la ciudadanía ya sea porque los poderes públicos no facilitan los medios para ello.

Este mortífero virus ha contribuido, entre otros factores, para mal, a que en la mayoría de los sectores productivos, y en la ciudadanía, en general, impere la incertidumbre en su día a día que les lleva a situaciones límite sin encontrar respuesta a sus necesidades en la legislación vigente y, para bien, ello les está llevando a ver la cruda realidad y a ser creativos e ir para adelante para poder reajustar sus vidas, sus contratos, sus negocios a unas circunstancias que eran imprevisibles cuando tuvieron origen y así seguir con sus relaciones de manera eficiente. El deseo de sobrevivir está acercando a la ciudadanía a darse cuenta que la mediación se presenta como una magnífica alternativa para resolver conflictos, la más ágil, accesible y económica.
Este mecanismo, fomenta el diálogo y el consenso, y ofrece la oportunidad de implicarnos en la controversia y mantener el control del proceso que no queda expuesto a la resolución que un juez impone, sino que pueden tomar partido en la solución.
Es un gran reto, el que se nos presenta, porque no se puede desperdiciar esta oportunidad para modernizar el sistema de justicia. No hay que tener miedo a desterrar la idea de que los tribunales pueden resolver todos nuestros problemas. Centrémonos en analizar y evaluar los riesgos y en diseñar estrategias que permitan el acuerdo confiando en expertos profesionales de gestión de acuerdos que ayudan a las partes a desbloquear situaciones conflictivas y construir la solución.
Olga Estrada López
Abogada y Mediadora
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